Cómo vivir una vida celestial en la tierra

La guía del Espíritu Santo en la vida diaria

Mis hijos, en esta tierra, cada día, estoy con vosotros. Si seguís al Espíritu Santo, no os extraviaréis. No necesitáis preocuparos sobre cómo actuar, simplemente rechazad todos los pensamientos que provengan de vosotros mismos y escoged lo que el Espíritu Santo revela en vuestro corazón, así no os desviaréis. Ningún asunto celestial se lleva a cabo meramente por convencimiento humano, sino que elevad vuestra fe, creyendo que yo tengo control sobre todas las cosas, creyendo que mi propósito para vosotros es dar paz y bondad.

La importancia de la fe en Jesucristo

Podéis seguirme gracias a vuestra fe, con el Espíritu de la verdad en vosotros como vuestro sustento. Por este Espíritu, sabéis que todo lo escrito en las Escrituras es verdadero, y también sabéis que Jesucristo vendrá de nuevo, y él juzgará la tierra con justicia. En esta tierra, cada día sois valiosos, porque lo que lográis en este tiempo limitado en la tierra es vuestra herencia eterna. Al seguir al Espíritu Santo y hacerlo todo con amor, solo aquellos que actúan con amor perdurarán eternamente en el tiempo del juicio.

Manifestación del amor a través del Espíritu Santo

Seguir al Espíritu Santo es precisamente una manifestación de amor, porque yo soy la fuente del amor, no surge de la voluntad o pensamientos humanos. Ante todo, hallad satisfacción en mí mediante las obras de Jesucristo, el Espíritu Santo infundirá mi amor en vuestros corazones, haciéndoos abundantes y plenos, sin necesidad de buscar vuestro propio valor en esta tierra. Porque sabéis que, gracias a Jesucristo, sois mis preciosos hijos. Esto es lo que Jesucristo ha logrado por vosotros; no es algo que podáis lograr por vosotros mismos para ganaros mi favor.

Transformación a través de la fe

Dado que esto lo ha realizado Jesucristo para vosotros, no estará sujeto a ninguna pérdida, sin importar vuestras circunstancias. Debéis aferraros con firmeza a la bendición recibida en Jesucristo. Además, el Espíritu Santo os guiará hacia toda verdad, haciendo que lo que Jesucristo ha logrado en vosotros se manifieste a través de vuestra fe. Vuestra vida cambiará completamente, saliendo de los hábitos terrenales para seguir el camino celestial. La vida que proviene del cielo está en vosotros, y seréis renovados porque el Espíritu Santo reside dentro de vosotros, derramando el Espíritu Santo en lo más profundo de vuestro ser. Vuestra voluntad está llena de vida, eligiendo lo celestial y rechazando lo que proviene de vosotros mismos, y así, la nueva vida que verdaderamente recibiréis se manifestará.

Vivir el carácter de Jesucristo

En esta tierra, dar testimonio con vuestra propia vida es lo más valioso, superando cualquier doctrina predicada por el hombre, porque vivís la vida de Jesucristo. Vuestro carácter es conforme al de Jesucristo, y lo que sentís y pensáis en vuestro interior es celestial. Escucharos hablar es como escuchar a Jesús.

Lograr la transformación desde el interior

Mis hijos, esto no es difícil de lograr. Con la obra del Espíritu Santo en vosotros, seguramente lo conseguiréis. En vosotros no reside una vida de servidumbre que responde solo a órdenes. Vuestra transformación va más allá, porque lo que habéis recibido es la vida de hijos, que activamente manifiesta la naturaleza celestial. Vivís su vida, construyéndola genuinamente en vuestros corazones, haciendo celestial todo lo que hacéis, decís y sentís. Este testimonio es aún más hermoso y completo.


¿Cómo podemos reconocer y seguir las indicaciones del Espíritu Santo en nuestra vida cotidiana?

Reconocer y seguir las indicaciones del Espíritu Santo en nuestra vida cotidiana implica una combinación de discernimiento espiritual y una disposición a vivir en obediencia. Aquí hay algunos pasos que pueden ayudar en este proceso:

  1. Oración y Comunión: Mantener una vida de oración constante es fundamental. A través de la oración, podemos buscar la guía del Espíritu Santo y abrir nuestro corazón para recibir Su dirección. La comunicación con Dios nos permite estar más sintonizados con Su voz.

  2. Estudio de la Palabra: La Biblia es la revelación de Dios y contiene principios que el Espíritu Santo utiliza para guiarnos. Al estudiar las Escrituras, podemos entender mejor la voluntad de Dios y cómo aplicar esos principios en nuestra vida diaria.

  3. Sensibilidad al Espíritu: Es importante estar atentos a las impresiones y convicciones que el Espíritu Santo puede poner en nuestro corazón. Esto puede manifestarse como una sensación de paz, una convicción interna o una dirección clara en momentos de decisión.

  4. Discernimiento Espiritual: A medida que buscamos seguir al Espíritu, debemos desarrollar el discernimiento para distinguir entre nuestras propias emociones y pensamientos y las verdaderas indicaciones del Espíritu. Esto requiere práctica y una relación íntima con Dios.

  5. Obediencia: Una vez que sentimos que el Espíritu Santo nos está guiando, es crucial actuar en obediencia. La obediencia a las indicaciones del Espíritu es un signo de nuestra fe y confianza en Dios.

  6. Comunidad de Fe: Participar en una comunidad cristiana puede proporcionar apoyo y confirmación. A menudo, otros creyentes pueden ofrecer sabiduría y discernimiento que nos ayuden a entender mejor lo que el Espíritu Santo está diciendo.

  7. Reflexión y Evaluación: Tomarse el tiempo para reflexionar sobre nuestras experiencias y decisiones puede ayudarnos a reconocer patrones en cómo el Espíritu Santo nos ha guiado en el pasado, lo que puede ser útil para futuras decisiones.

Al seguir estos pasos, podemos aprender a reconocer y seguir las indicaciones del Espíritu Santo en nuestra vida cotidiana, permitiendo que Su guía nos lleve a vivir de acuerdo con la voluntad de Dios.

¿Cómo nos ayuda nuestra fe en la segunda venida de Jesucristo a vivir nuestras vidas diarias con propósito y amor?

Nuestra fe en la segunda venida de Jesucristo nos proporciona un sentido profundo de propósito y amor en nuestras vidas diarias. La expectativa de Su regreso nos motiva a vivir de manera que refleje Su carácter y enseñanzas. Aquí hay algunas maneras en que esta fe impacta nuestra vida cotidiana:

  1. Esperanza y Anticipación: La promesa de la segunda venida nos da esperanza. Sabemos que hay un futuro glorioso que nos espera, lo que nos anima a perseverar en medio de las dificultades. Esta esperanza nos impulsa a vivir con una perspectiva eterna, recordando que nuestras acciones tienen un significado más allá de lo temporal.

  2. Motivación para la Santidad: La fe en el regreso de Cristo nos llama a vivir en santidad. En 1 Juan 3:2-3 se nos dice que, al saber que seremos semejantes a Él, debemos purificarnos. Esto nos lleva a buscar una vida que honre a Dios, alejándonos del pecado y esforzándonos por reflejar el amor de Cristo en nuestras acciones.

  3. Amor y Servicio a los Demás: La expectativa de la segunda venida nos impulsa a amar y servir a los demás. Jesús enseñó que lo que hacemos por los más pequeños de nuestros hermanos, lo hacemos por Él (Mateo 25:40). Al vivir con la conciencia de Su regreso, nos motivamos a actuar con compasión y generosidad, buscando el bienestar de los demás.

  4. Evangelismo y Testimonio: La fe en la segunda venida nos impulsa a compartir el evangelio. Sabemos que el tiempo es limitado y que hay una urgencia en llevar el mensaje de salvación a aquellos que aún no lo conocen. Esto nos motiva a ser testigos activos de la gracia de Dios en nuestras vidas.

  5. Unidad en la Comunidad de Creyentes: La esperanza en el regreso de Cristo también fomenta la unidad entre los creyentes. Nos recuerda que somos parte de un cuerpo, la iglesia, que está llamada a trabajar junta en amor y apoyo mutuo, esperando el día en que seremos reunidos con Él y con nuestros hermanos en la fe.

En resumen, nuestra fe en la segunda venida de Jesucristo nos ayuda a vivir con propósito y amor al darnos esperanza, motivarnos a la santidad, impulsarnos a servir a los demás, llevar el evangelio y fomentar la unidad en la comunidad de creyentes. Esta perspectiva transforma nuestra vida diaria, guiándonos a actuar de manera que glorifique a Dios y refleje Su amor en el mundo.

¿De qué forma podemos mostrar un amor verdadero y duradero en nuestras acciones cotidianas, de acuerdo con el ejemplo de Jesucristo?

Para mostrar un amor verdadero y duradero en nuestras acciones cotidianas, podemos seguir el ejemplo de Jesucristo de varias maneras:

  1. Amor incondicional: Jesucristo amó a las personas sin condiciones, incluso a aquellos que lo rechazaron o lo traicionaron. Debemos esforzarnos por amar a los demás sin esperar nada a cambio, mostrando compasión y comprensión, incluso en situaciones difíciles.

  2. Servicio a los demás: Jesús enseñó que el verdadero amor se manifiesta a través del servicio. En nuestras acciones diarias, podemos buscar oportunidades para ayudar a los demás, ya sea a través de actos de bondad, apoyo emocional o ayuda práctica. Esto refleja el amor de Cristo, quien vino a servir y no a ser servido.

  3. Perdón: El perdón es un aspecto fundamental del amor. Jesús nos enseñó a perdonar a los demás, incluso cuando nos han hecho daño. Practicar el perdón en nuestras relaciones diarias es una forma poderosa de demostrar amor verdadero y duradero.

  4. Comunicación sincera: Mantener una comunicación abierta y honesta es esencial en cualquier relación. Al igual que Jesús se comunicó con amor y verdad, debemos esforzarnos por ser sinceros en nuestras interacciones, expresando nuestros sentimientos y preocupaciones de manera respetuosa.

  5. Compasión y empatía: Jesús mostró compasión hacia los que sufrían y necesitaban ayuda. Debemos cultivar un corazón empático, buscando entender las luchas de los demás y ofreciendo apoyo y consuelo.

  6. Sacrificio: El amor verdadero a menudo implica sacrificio. Jesús dio su vida por nosotros, y en nuestras vidas cotidianas, podemos mostrar amor al estar dispuestos a renunciar a nuestro tiempo, recursos o comodidad por el bienestar de otros.

  7. Oración: Finalmente, orar por los demás es una forma de mostrar amor. Al interceder por las necesidades de otros, estamos reconociendo su valor y buscando su bienestar, lo cual es un reflejo del amor de Cristo.

Al incorporar estas prácticas en nuestra vida diaria, podemos manifestar un amor que no solo es verdadero, sino también duradero, siguiendo el ejemplo de Jesucristo.


La guía del Espíritu Santo

La guía del Espíritu Santo es un tema fundamental en la vida del creyente. Según las enseñanzas bíblicas, el Espíritu Santo actúa como un consejero y guía, ayudando a los creyentes a discernir la voluntad de Dios y a vivir de acuerdo con ella.

El Espíritu Santo no solo proporciona dirección, sino que también capacita a los creyentes para llevar a cabo la obra de Dios. Es esencial que los creyentes estén en sintonía con el Espíritu, permitiendo que Él los guíe en sus decisiones y acciones diarias. Esto implica una relación íntima y continua con Dios, donde se busca la dirección del Espíritu a través de la oración y el estudio de la Palabra.

Además, es importante reconocer que la guía del Espíritu Santo puede manifestarse de diferentes maneras, incluyendo convicciones internas, paz en el corazón, y la confirmación a través de la comunidad de fe. La clave es estar atentos a Su voz y dispuestos a seguir Su dirección, lo cual es vital para una vida espiritual fructífera.

En resumen, la guía del Espíritu Santo es un aspecto crucial de la vida cristiana, que permite a los creyentes vivir en armonía con la voluntad de Dios y ser instrumentos de Su obra en el mundo.

La segunda venida de Jesucristo

La segunda venida de Jesucristo es un tema central en la enseñanza cristiana y se menciona en varias partes de la Biblia. Según las Escrituras, Jesucristo no solo vino una vez en carne, para morir en la cruz y resucitar, sino que también regresará en el futuro.

  1. Promesa de su regreso: Jesús mismo prometió que volvería. En Juan 14:2-3, dice: «Voy, pues, a preparar lugar para vosotros; y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.» Esta promesa establece la expectativa de su regreso.

  2. Testimonio de los ángeles: En Hechos 1:10-11, cuando Jesús ascendió al cielo, dos ángeles dijeron a los discípulos: «Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.» Esto reafirma la certeza de su regreso.

  3. La espera de los creyentes: Los creyentes son llamados a estar en constante vigilancia y espera de su regreso. En 1 Corintios 1:7 se menciona que los creyentes deben «esperar la manifestación de nuestro Señor Jesucristo.» Asimismo, en Filipenses 3:20 se dice que «nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo.»

  4. La naturaleza de su regreso: La segunda venida de Cristo será visible y gloriosa. En 1 Tesalonicenses 4:16-17 se describe que «el Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios; y los muertos en Cristo resucitarán primero.» Esto indica que su regreso será un evento poderoso y transformador.

  5. El propósito de su regreso: La segunda venida de Cristo tiene como propósito final la redención completa de su pueblo y el establecimiento de su reino. En Hebreos 9:28 se dice que «Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.»

En resumen, la segunda venida de Jesucristo es un evento esperado por los cristianos, que se basa en las promesas de la Escritura y que traerá consigo la culminación de la redención y el establecimiento del reino de Dios.

El amor en las enseñanzas de Jesucristo

El amor es un tema central en las enseñanzas de Jesucristo. A lo largo de los Evangelios, Jesús enfatiza la importancia del amor en diversas formas. Aquí hay algunos aspectos clave sobre el amor según sus enseñanzas:

  1. Amor a Dios y al prójimo: Jesús resumió la ley y los profetas en dos mandamientos fundamentales: amar a Dios con todo el corazón, alma y mente, y amar al prójimo como a uno mismo (Mateo 22:37-39). Este amor no es solo un sentimiento, sino una acción que se manifiesta en el trato hacia los demás.

  2. El amor incondicional: Jesús enseñó sobre el amor que no espera nada a cambio. En Juan 15:13, dice: «Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos». Este amor sacrificial se ejemplifica en su propia vida y en su sacrificio en la cruz.

  3. Amor hacia los enemigos: Una de las enseñanzas más radicales de Jesús es el llamado a amar a nuestros enemigos y orar por quienes nos persiguen (Mateo 5:44). Esto desafía las normas sociales y muestra que el amor debe extenderse incluso a aquellos que nos hacen daño.

  4. El amor como cumplimiento de la ley: En Romanos 13:10, se dice que el amor es el cumplimiento de la ley. Esto implica que todas las acciones y decisiones deben estar guiadas por el amor, lo que lleva a una vida que refleja los valores del Reino de Dios.

  5. El amor en la comunidad: Jesús también habló sobre la importancia del amor dentro de la comunidad de creyentes. En Juan 13:34-35, instruye a sus discípulos a amarse unos a otros como él los ha amado, lo que sería la señal distintiva de sus seguidores.

  6. El amor como respuesta a la gracia: El amor de Dios hacia la humanidad es un amor que transforma. En Gálatas 2:20, Pablo expresa que vive por la fe en el Hijo de Dios, quien lo amó y se entregó por él. Este amor recibido debe reflejarse en cómo amamos a los demás.

En resumen, el amor en las enseñanzas de Jesucristo es un amor activo, sacrificial e inclusivo que debe ser el fundamento de la vida del creyente y la comunidad cristiana.

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